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Mi pareja ha cambiado mucho desde que nos casamos, eso dificulta nuestra relación.

La persona con la que uno se casa no es la misma con la que se va a vivir el resto de la vida matrimonial. Esta irá cambiando de la misma forma en que uno cambia. De nada vale lamentarse porque la persona que está a tu lado cambió, ya que esto es inevitable; el reto está en enamorarte de cada una de "esas personas", de aceptarlas, comprenderlas y echar para adelante.

No me gusta pelear con mi pareja, prefiero dejo que las cosas se resuelven con el tiempo.

Ignorar la raíz del conflicto, no la hace desaparecer; al  evitarlo, creas una relación debilitada por la mala comunicación. La comunicación es la clave de una relación sana, balanceada y abierta. Tragarse los rencores, rabias, disgustos, desengaños, solo complica y alimenta el conflicto. Comunícate con tu pareja, exprésale tu sentimiento de una forma racional y calmada; abriendo la puerta al intercambio productivo de ideas, conceptos, posibles soluciones, sin achacar culpabilidades. 

Contratiempos en el trabajo, pueden y frecuentemente son causas de crisis matrimoniales.

Cuando alguno de los dos cónyuges se queda sin empleo y empiezan a aparecer problemas de dinero, la otra persona compensa esa responsabilidad económica. En este caso, el que se queda sin trabajo comienza a sentirse menos útil y pueden surgir sentimientos negativos respecto a su persona y al papel que juega en la pareja, lo cual puede terminar afectando a la relación. Y, por otra parte, el que trabaja más se siente sobrecargado.

 

 

Las enfermedades ya sean físicas o mentales ponen a prueba la solidez de la pareja.

Puede ocurrir también que alguno de los miembros del matrimonio padezca algún problema físico o enfermedad mental. En esta circunstancia, ambos sufren mucho y puede llegar a suponer momentos de mucha frustración y desequilibrio. las enfermedades crónicas estresan terriblemente a quien esta enfermo y a los seres queridos que le rodean. Es muy conveniente asesorarse y recibir ayuda psicológica para fortalecer al grupo familiar, para enfrentar la situación.

No queremos que nuestros hijos se enteren de que nos vamos a divorciar.

Los padres deben hablar a los hijos sobre su separación sin dar demasiadas explicaciones y sin atribuir culpables. No se puede subestimar la capacidad de sus hijos para entender lo que está ocurriendo. Lo importante es que los niños sepan que sus padres seguirán a su lado y que podrán contar con ellos cuando lo necesiten. También es crucial que los hijos entiendan que ellos no son el motivo del divorcio de sus padres. 

 

Tenemos varios hijos de diferentes edades. ¿Como les afectara nuestro divorcio?

A los niños más pequeños les cuesta comprender qué ocurre entre sus padres. Por eso es muy importante estar con ellos y no sentirse incapaces de atenderles. De los 3 a los 7 años, los niños ya entienden lo que es la separación y pueden manifestar su angustia con dolores de estómago o cabeza, rabietas, etc. A partir de los siete años y hasta la adolescencia los niños suelen mostrarse indignados, molestos y rabiosos por la separación de sus padres. Los padres deben detener estas conductas para que no se agraven, imponiendo sus criterios y no desautorizándose frente a los hijos.

 

Relaciones sentimentales después de divorciarse:


Prepare a su pareja y a su hijo para la primera vez que se reúnan. Háblele a su hijos sobre esta persona y explíquele por que le gusta. (¿Es inteligente? ¿Es una persona divertida? ¿Tiene un buen empleo?) luego diga algo como “Estaba pensando en que posiblemente te guste conocer a Juan. ¿Te gustaría que viniera a cenar o que los tres saliéramos a cenar juntos?" Demuéstrele que le gustaría que participe en organizar esta reunión. Además, háblele a su pareja sobre sus hijos. Descríbale qué le gusta hacer a su hijos, qué deportes disfruta, sus pasatiempos, qué le gusta en la escuela y cualquier otra información que considere podría ayudar a su pareja a acercárseles.

Me divorcie y ahora tengo una pareja que quiere conocer a mis hijos

No necesita presentarle a sus hijos a todas las personas con las que tenga una cita; solo a aquellas con las que esté desarrollando una relación seria.
Aunque su hijo joven pueda tener curiosidad sobre alguna persona con la que está saliendo, podría formar un vínculo con esta persona antes de que sea apropiado hacerlo. Puede ser que desee que se case con esta persona inmediatamente con la esperanza de crear una unión familiar nueva y más tradicional. Asegúrese de explicarle a sus hijos las diferencias entre salir con alguien, desarrollar una relación, comprometerse y casarse; deberá comprender que no todas las citas y amistades terminan en matrimonio. Además, discuta con su nueva pareja el mejor momento para que conozca a sus hijos. No presione a su pareja para que conozca a sus hijos antes de que considere que están listos para hacerlo.


 

Me llevo muy mal con algunos de mis familiares

No es un secreto que entre los miembros de una familia frecuentemente surgen todo tipo de conflictos, los cuales normalmente son manejables, entre la misma familia. Lamentablemente, no siempre es así y se crean graves fracturas y hasta alejamiento entre hermanos, primos, tíos y sobrinos etc. La conciliación familiar es una herramienta muy útil y efectiva, la cual utilizo como conciliador, para ayudarles a que se comuniquen con eficacia.

 

Mi pareja y yo, peleamos prácticamente por todo.

Para resolver los conflictos que nos agobian, no es crucial encontrar todas las soluciones necesarias para todos los problemas, sino identificar los problemas que necesitan solución.
A menudo dedicamos tiempo y esfuerzo, en tratar de solucionar los problemas periféricos que inciden en un conflicto, sin identificar, enfrentar y mucho menos resolver el problema central que inició la confrontación. ,
Comparte con tu pareja  tus ideas, para evitar y resolver la tensión, pregúntale su opinión y  consideraciones al respecto